You are here: Home > Viajando > Por las sierras de Sierra

Por las sierras de Sierra

Como habrán podido observar a partir de la publicación del post sobre el Ventana Fest, después de los días de relax pasados en Pinamar, decidí aceptar la invitación de mi amigo Enrique Alessandrini y conocer la Comarca Turística de Sierra de la Ventana (pcia. de Buenos Aires).

SONY DSC

Salí a la mañana de la terminal de Pinamar y llegué, aproximadamente treces horas después a la localidad de Sierra de la Ventana. Sí, no están leyendo mal, ni me equivoqué al escribir: 13 HORAS. Para los que no son de la Argentina o conocen bien la provincia de Buenos Aires, entre estos dos destinos, trazando una línea recta imaginaria, hay 450 km. Por ruta, son un poco más de 530 km de distancia. Lo que sucede es que, lamentablemente, la conectividad de Sierra de la Ventana es bastante limitada. Para ir a la misma desde algún destino de la costa en colectivo, hay que, sí o sí, tomarse un micro hasta Bahía Blanca, La Plata o Buenos Aires y después tomar otro hasta el destino. Después de recorrer media provincia, haciendo trasbordo en Tandil y combinación en Bahía, llegué a Sierra por la ruta provincial 76.

SONY DSC

El primer día que estuve allá, además de dar una mano en el evento, me fui caminando por las vías del tren (el cual pasa sólo dos veces a la semana) hasta el Cerro Ceferino (o Cerro del Amor). Ahí se obtiene una vista panorámica de la ciudad y sirve de prueba para decidirse a subir algunos picos más altos de la zona como el Bahía Blanca, el Ventana o el Tres picos (el techo de la provincia). Al pie del Cerro, y pasando por varias localidades y partidos de la provincia, corre el río Sauce Grande. Es un río muy lindo, a la orilla del cual se han creados algunos balnearios.

SONY DSC

SONY DSC

SONY DSC

SONY DSC

SONY DSC

SONY DSC

SONY DSC

SONY DSC

SONY DSC

El segundo día, estuvimos a full con el desfile y, si a eso le sumamos la hora que a la que me levanté, sabrán entender que no recorrí muchos atractivos de la zona. El domingo, en cambio, pude hacerme una escapada hasta la localidad vecina de Saldungaray (a 8km aproximadamente). Allí fuimos directo a la bodega fabricante de los vinos “Ventania”. El paisaje es realmente hermoso y, como me encanta sacarle fotos a los cultivos, me entretuve un rato con eso.

SONY DSC

SONY DSC

Cementerio de Saldungaray

C

Restaurante

Además de esto, en esta pequeña localidad del partido de Tornquist, podemos encontrar algunas obras del genial Francisco Salamone, el arquitecto de las pampas. Esta fue la primera vez que pude observar una obra suya en persona y, la verdad, quedé impactado. No tanto el edificio de la municipalidad, pero la entrada del cementerio es increíble. Resalta en el entorno de una forma única y vale la pena acercarse hasta el lugar para observarla.

SONY DSCCementerio de Saldungaray

Cementerio de Saldungaray

Cementerio de Saldungaray

SONY DSC

Por último, no podía irme de la zona sin conocer al cerro que da nombre a la misma. El lunes por la mañana tomé un servicio de colectivo/combi/auto para dirigirme al Parque Provincial Ernesto Tornquist. Este servicio lo brinda una pequeña agencia de turismo del centro y tiene un horario estipulado de salida, desde la avenida principal de Sierra de la Ventana, pasando por Villa Ventana en su camino hacia el parque.

SONY DSC

SONY DSC

El parque

La señalética del parque es muy correcta y se pueda recorrer de manera autoguiada. Los guardaparques son muy atentos y procuran de manera prolija la conservación del lugar. Los senderos también están en muy buen estado.

SONY DSC

SONY DSC

SONY DSC

SONY DSC

Señalética

La belleza de este lugar me es muy difícil de describirlas con palabras. Lo único que me sorprendió encontrar un lugar así en la provincia de Buenos Aires. Los colores y sus contrastes me llevaron a hacer muchísimas fotos. Ellas sabrán explicar mejor lo que quiero decir.

El parque

El parque

El parque

Mirador

No subí al Cerro de la Ventana por cuestiones de tiempo (hay que comenzar la subida muy temprano a la mañana). Pero de todos modos, recorrí los otros dos senderos autoguiados y estuve casi todo el día en el parque.

Mirador

Por la 76

Esta fue, más o menos, mi experiencia en estas latitudes de nuestro país y, la verdad, vale la pena visitar este lugar. Buenos lugares para descansar y, a  su vez, hacer un poquito de actividades al aire libre.

Nos veremos en el próximo post,

Santi

P.D.: gracias a Quique, su familia y amigos por la buena onda. La pasé genial con ustedes. Un abrazo enorme.

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

Leave a Reply