Este fin de semana vamos a Ribadeo… Después de Asturias
No es mucho tiempo del que dispongo.
Tengo reservado para dormir en un sitio encantador. El lugar es una casa rural que se llama “A Cortiña de Cantalarrana”. Es como dormir en un hogar, una casa divina decorada con mucha calidez, y, si salimos a la calle podemos reposar en el precioso jardín y la huerta.
Además de disfrutar de la tranquilidad del lugar y descansar en la casa rural voy a dar un paseo y, conozco la Diadema de Ribadeo que es una joya de arte galaico, es uno de los hallazgos de la cultura celta.
Visito la antigua catedral de Santa María del Campo del s.VII, el convento de Santa Clara, la Torre de los Moreno o el Pazo de los Ibañez.
Todo esto es historia, como historia es el brazo de gitano de las Clarisas. Aunque hoy también es una delicia para nuestro paladar, no lo hacen tan casero.
No dejo de ir a un sitio que me de fuerzas. Este lugar es la playa, pero en esta ocasión, además del mar, la arena, el yodo… Hoy voy a una playa preciosa, es la ¡playa de las Catedrales!.
Parece como que grandes arquitectos han diseñado muchas catedrales en un sitio natural con solana de arena. Son góticas, románicas… Hechas de rocas, en donde la mano de obra fue hecha por las olas.
El aperitivo/comida lo tomo en Casa Villaronta (una tasquita) donde pido unas tapas de pulpo y calamares con unas palomitas de ribeiro.
Otro lugar para ver y gozar, ya que busco silencio y paisaje, es el Faro de Illa Pancha, situado en la isla como su nombre indica y, en la ría de Ribadeo. Puedes acceder a el por un puente, e incluso voy de noche, pues me gusta el destello de sus luces en la oscuridad.
Es muy bueno para cenar el restaurante de San Miguel en el Puerto Porcillan, situado debajo del Puente de los Santos. Como almejas de Castropol y Rodaballo, de postre un biscuit de higos magnifico. Para beber pido un albariño.
Una vez que he cenado voy a descansar a mi “Cantalarrana”. El desayuno, al día siguiente es de los de pueblo: sano y copioso.
Y… Aunque dice un amigo que la calma no es lo mío ya que soy como un vendaval. Descansé y se me fue el mal.




























