You are here: Home > Viajando > El primer día del resto de mi vida

El primer día del resto de mi vida

Es peliculiar el título que le coloqué a mi primera entrada en el blog, se preguntarán ¿Por que?, Yo también lo haría, hoy es lunes 18 de Septiembre de 2017, este día decidí contar, hablar, compartir cada una de las cosas que iré viviendo en cada lugar en el que me encuentre pero desde mi perspectiva, desde mi opinión, desde mis ojos y mis maneras de sentir cada momento, haciendolo mio para que mis lectores lo vivan también, así como el título de este primer articulo, le coloque así al Tour “El primer día del resto de mi vida”, tiene un significado bastante personal, cuando escoges un titular como este es porque vas a cambiar algo, así como las mujeres cuando se cambian el look, muchas cosas están a punto de cambiar y estoy segura que para bien y cada una SUMARÁ.

La primera parada de este Tour se llama “Monte di capuccini” se encuentra en la ciudad de Torino en Italia, está en una colina de 283 m.s.n.m a unos 200 metros de la orilla derecha del Rio (fiume) PO, está muy cerca del centro histórico y del puente Vittorio Emanuele I, que da acceso a la Piazza Vittorio Veneto. Sobre él, se erige el convento y la iglesia barroca de Santa María del Monte. Decidí ir con una amiga en plan de chicas, compramos una botella de vino tinto, copas de plástico de color rosado, papitas, chocolate blanco que se llama Galak, no le estoy haciendo publicidad, pero todo lector Venezolano sabe lo delicioso que es, vale la pena el precio, la forma en que se derrite en la boca es majestuosa. Subimos la colina, no es tan díficil, pero allí me di cuenta que debo empezar a hacer ejercicio jaja! Cada paso valío la pena, cuando llegas la vista de la ciudad de Torino es hermosa, realmente no tienes palabras para explicar el momento, dedique tres minutos a solo observar cada una de las casas, de los lugares, se puede ver evidentemente la MOLE, luego les cuento de ella, es bellisima. Allí me enteré según los rumores que ningun edificio de la ciudad debe ser más alto, aún no confirmó la fuente, pero en efecto es la más llamativa de todas las estructuras.

De pronto, junto a nosotras se encontraban dos chicos, resulta que uno de ellos se acerca a nosotras y nos pregunta pero casí haciendo una confirmacion que si nosotras éramos Venezolanas, nos reímos un momento y la respuesta fue en unisono y para bonita casualidad ellos también lo son, uno viene de la capital “Caracas” y el otro viene de la ciudad donde crecí “Maracay” estado Aragua, actualmente están entre Barcelona, España y otro en Torino, me encantó el momento, pues de todas las nacionalidades que existen en el mundo, nunca pensé que estaría tan cerca de casa, ellos me hicieron recordar ese calor humano que representa al Venezolano y más al que se encuentra en el extranjero luchando por un mejor futuro.

Decidímos abrir la botella de vino para celebrar que Venezuela está presente en nuestros corazones y que día a día no los confirma; no puedo decir que sea el mejor país del mundo, pero es el MIO y solo por ese hecho ya se convierte en el primero en mi corazón.

Hicimos tan bonita conexión en la colina de “Monte di Capuccini”, cuando la lluvía estaba apuntó de alcanzarnos, decidimos seguir nuestra velada, como todo buen Venezolano, ya la botella de Vino había fallecido, así que el próximo rumbo sería ir a un supermercado y recargar, además del hecho que el hambre nos persigue siempre, sobretodo a mí, jajaja! En el camino, obviamente la lluvia formó parte de la noche y en ese transcurso de caminar al supermercado, descubrí sus historías, suelo ser bastante preguntona cuando quiero conocer gente, mi carrera me delatá jaja! Uno de ellos me hizo sentir mucha empatía porque su historia se asimila a la mia, en experiencias y en decisiones casí nunca correctas pero el lado positivo de la suya es que fue mejorando con el tiempo y es allí donde me doy cuenta que “TIEMPO” es de las cosas que no sabemos muchas veces manejar, pero siempre está, nos ahogamos en un vaso de agua y fácilmente tenemos dos opciones, lo percibimos medio vacio o medio lleno.

La noche, terminó en otras dos botellas de vino con conchiglia di gianduia para aliviar el hambre. Atrapados en un techo pequeño, hablando de modismos y cosas que solo nosotros podemos entender, riendo muchísimo, creó que necesitaba esa dosis de risas con desconocidos que aún no tienen la confianza de juzgar, pues no hay nada mas lindo que las primeras veces. Atrapé el momento por unos segundos y me ví en ese espacio, pero desde otro ángulo, donde físicamente no estaba yo, solo observe personas sencillas, disfrutando de la vida y aprendí a dejarme llevar un poco, pero respetando mis principios, cuando llegó el momento de despedirnos, fue genial saber que me acostaría con una nueva historia y dos contactos nuevos por el mundo. La pregunta será siempre la misma, te animas querido lector a seguir! En italiano sería, ¿attraversiamo? Significa “cruzamos” juntos otros caminos, otras historias, quien quita y en este proceso nos cruzamos al amor. ¿Me acompañas?

Monte di Capuccini

A eso de las seis y media de la tarde….

  • Digg
  • Del.icio.us
  • StumbleUpon
  • Reddit
  • Twitter
  • RSS

Leave a Reply