De mis amigos los cojonudos
Tiene años que digo que voy a viajar, que me voy a ir sola por el mundo, con el dinero que tenga en la bolsa a ver de qué la giro en un país en donde no conozca a nadie y en donde a nadie le importe ni quién soy, ni cómo me llamo.
No lo he hecho…aún y creo que la razón que más pesa (luego de la del baro), es que me cuesta trabajo hacer las cosas si no tengo un plan estratégicamente trazado. Ya se, en ese sentido, soy una maricona. La verdad es que creo que para hacerlo se necesita tener valor-”balls”-”huevitous”-”cojones” o como les quieran llamar, o al menos así lo veo yo.
Hay mucha gente que lo hace. Toman sus maletas, se suben a un camión o a un carro y se van de viaje tres o cuatro años, a vivir lo que el destino les tenga preparado… siempre los he admirado.
Así se fueron el año pasado tres de las personas que más quiero, y ahora andan por Sudamérica haciendo lo que más les gusta, viajando y contando historias a cualquiera al que le interese escucharlas, o más bien leerlas
El proyecto se llama Dromómanos y lo firman tres periodistas, dos españoles y una mexicana obsesionados con viajar.
A los que gustan de viajar, encontrarán este espacio sumamente enriquecedor y a los que tenemos “planeado” hacerlo un día, nos da el empujoncito que necesitamos. Yo lo recomiendo, y es que, a quién no le gusta leer historias contadas por gente cojonuda.







